La artista Carolina Fusilier ha señalado una desconexión alarmante entre los precios exorbitantes del arte contemporáneo y la realidad financiera de los creadores. En su experiencia en Art Basel Miami Beach 2025, resaltó la necesidad de visibilizar las desigualdades en el sector, donde se discute poco sobre clase y economía. Fusilier reflexionó sobre cómo la percepción de las finanzas puede cambiar al abordar el arte como una inversión, planteando que la opacidad del sistema es insostenible.
Durante el evento, observó obras de reconocidos artistas como Gerhard Richter y Alex Katz, cuyas piezas se vendieron por 5,5 millones y 2,5 millones de dólares, respectivamente. Este entorno la llevó a considerar ajustar sus propios precios para atraer a coleccionistas. La artista expresó su incomodidad en el ambiente de lujo, comparándolo con sus experiencias adolescentes en shoppings.
Fusilier también hizo una observación inquietante sobre las instalaciones, donde se exhibían caniches robóticos que imitaban a figuras tecnológicas como Elon Musk y Jeff Bezos. Esta mezcla de arte y tecnología la impulsó a reflexionar sobre el estado actual de la economía del arte y sus implicaciones sociales.