La falta de educación financiera en España se traduce en un déficit significativo que afecta la capacidad de los ciudadanos para invertir de manera efectiva. Según Eva Benítez, directora general de inversiones de SafeBrok, el país ocupa una de las últimas posiciones en Europa en cuanto a conocimientos financieros. Este contexto se refleja en un comportamiento tradicionalmente centrado en el ahorro a través de productos inmobiliarios y bancarios básicos.
A pesar de esta situación, se ha comenzado a notar un creciente interés entre los españoles por diversificar sus inversiones. Jesús García, director de Marketing de SafeBrok, menciona que los clientes más minoristas suelen ser los más afectados por la falta de conocimiento, lo que les genera miedo a la hora de invertir. Para abordar esta situación, la fintech ha implementado iniciativas educativas, como los "jueves de gestora favoritas", con el objetivo de ofrecer formación sobre diferentes productos financieros.
La empresa, que ha trasladado su sede a Madrid desde Andalucía, busca romper las barreras del miedo al desconocido y facilitar el acceso a la inversión para sus clientes. La educación financiera se ha convertido en una prioridad para fomentar un cambio en la mentalidad de ahorro tradicional hacia una cultura de inversión más activa.