La derogación del decreto ómnibus del Gobierno ha provocado un cambio significativo en la plusvalía municipal, afectando a propietarios de inmuebles en España. Desde el 1 de enero, el nuevo régimen fiscal había impuesto un aumento en los coeficientes que podría alcanzar hasta el 40% en la base imponible, pero con la caída de la norma, se restablecen los coeficientes de 2025, beneficiando a muchos propietarios.
Este cambio resulta favorable para aquellos que adquirieron sus viviendas entre 2014 y 2018, ya que evitan un considerable incremento en la tributación. Por ejemplo, un inmueble de 9 años de antigüedad se beneficia al mantenerse el coeficiente en 0,15 en lugar del 0,21 propuesto, lo que significa un ahorro significativo en impuestos.
Sin embargo, los propietarios de viviendas más antiguas, que esperaban incentivos fiscales, ahora se enfrentan a una situación menos favorable. Aquellos con casas de más de 20 años verán cómo se eliminan las rebajas previstas, quedando estancados en un coeficiente máximo de 0,40. A pesar de la actual tranquilidad fiscal, los expertos advierten que el Gobierno podría buscar otras vías legislativas para ajustar este impuesto en un futuro cercano.