El Banco Central Europeo (BCE) ha decidido aumentar los tipos de interés en 25 puntos básicos este jueves, alcanzando una facilidad de depósito del 2,5 %. Esta es la segunda subida de tipos que se lleva a cabo en 2026 como respuesta a las crecientes presiones inflacionistas derivadas del conflicto en Oriente Medio, que han llevado el Índice de Precios al Consumo (IPC) en España a un 4,3 % en agosto, más del doble de la meta establecida por el banco.
La decisión del BCE se basa en previsiones que indican que la inflación se mantendrá significativamente por encima del objetivo en un periodo prolongado, según señala el comunicado emitido tras la reunión del Consejo de Gobierno. Con esta nueva medida, se incrementan las probabilidades de futuras subidas de los tipos de interés, añadiendo presión a un entorno económico ya complicado.
Además, el BCE ha actualizado sus pronósticos de inflación para los años 2027 y 2028. De acuerdo con las nuevas proyecciones, se espera que la inflación general promedie un 3 % en 2026, 2,5 % en 2027 y 2,1 % en 2028. En cuanto a la inflación subyacente, que excluye los precios de la energía y los alimentos, se prevé que se mantenga en 2,5 % en 2026, 2,6 % en 2027 y 2,3 % en 2028.
Los mercados ya anticipan una nueva subida de tipos en diciembre y una segunda antes de marzo. A pesar de que expertos consultados recientemente habían descartado esta posibilidad, el anuncio del BCE ha modificado las expectativas de los inversores, aumentando la probabilidad de nuevas alzas en los tipos de interés.
En otro orden de cosas, el BCE también ha revisado al alza sus perspectivas de crecimiento económico para la zona euro, que ha demostrado una mayor resiliencia frente al shock energético provocado por la guerra en Irán. Se prevé que el crecimiento económico del bloque se sitúe en 0,9 % para 2026, 1,4 % para 2027 y 1,5 % para 2028.
Contexto: En los últimos meses, el BCE ha enfrentado un entorno inflacionario complicado, con el IPC en España alcanzando niveles preocupantes. La guerra en Oriente Medio ha exacerbado la situación económica, impulsando los precios al alza. Estas decisiones del BCE son relevantes, ya que afectan a la política monetaria de la zona euro y, por ende, al poder adquisitivo de los consumidores en España, en un momento donde la economía global atraviesa incertidumbres significativas.