La reciente ofensiva coordinada de EE.UU. e Israel contra Irán, que supuestamente resultó en la muerte del líder supremo Alí Jamenei, ha generado un aumento significativo de la incertidumbre en los mercados. Esta situación marca un cambio respecto a los episodios de tensión previos y la guerra de 2025, intensificando los riesgos geopolíticos en la región.
El petróleo ha experimentado un repunte, mientras que el dólar se fortalece. Este escenario ha llevado a una presión sobre la renta variable y un renovado interés por los activos refugio. La atención se centra en el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del crudo mundial, aunque aún no se ha declarado un cierre formal del tráfico marítimo.
Las gestoras de inversión señalan que el verdadero impacto en los mercados dependerá de la continuidad de los flujos energéticos. Los analistas advierten que, aunque el petróleo podría ver un aumento temporal, la vulnerabilidad de la renta variable y la búsqueda de activos de calidad podrían ser la norma en los próximos meses.