La creciente demanda de energía impulsada por el auge de la IA ha llevado a la administración de Donald Trump a colaborar con Microsoft en la modificación de los costes eléctricos asociados a sus centros de datos. Este esfuerzo busca evitar que los consumidores asuman el coste elevado a través de recibos de luz más altos.
El anuncio se produce en un contexto donde el debate sobre la financiación de la expansión de la red se intensifica. Los reguladores y los estados están considerando la posibilidad de implementar tarifas específicas y obligaciones de pago para los grandes consumidores de energía, lo que podría cambiar la dinámica del mercado eléctrico.