La incertidumbre en el sector energético español se incrementa ante la posibilidad de un nuevo conflicto en el Golfo Pérsico, lo que podría desencadenar un aumento en los precios del petróleo y del gas. El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, afirmó que el Gobierno estará atento a la evolución de los precios, recordando la experiencia de 2022, cuando se implementaron descuentos obligatorios en el carburante.
Más de 12.000 gasolineras en España podrían verse afectadas por medidas similares si la situación se agrava. En 2022, el Ejecutivo introdujo bonificaciones de 20 céntimos por litro, de los cuales las petroleras como Repsol, Moeve y BP debían cubrir cinco céntimos, mientras que el Estado asumía los restantes quince.
Este mecanismo, que generó un efecto “cohetes y plumas” en la transmisión de precios al consumidor, podría ser reactivado. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ha advertido que el alza en el crudo se trasladará rápidamente a los precios finales, afectando a los usuarios. La experiencia previa del Gobierno sugiere que ya tienen un plan de acción listo si es necesario implementar nuevas intervenciones en el mercado.