El nuevo programa de ayudas del Gobierno español, denominado Auto+, se centra en proporcionar apoyo a la compra de vehículos eléctricos e híbridos enchufables, con un presupuesto de 400 millones de euros. Este plan, que fue aprobado el 22 de julio de 2023, tiene vigencia retroactiva desde el 1 de enero de 2026 y reemplaza al anterior Moves III. Aunque aún no se ha abierto la ventana para presentar solicitudes, el Gobierno ha anunciado que esto ocurrirá en breve.
El Plan Auto+ establece que las ayudas directas pueden alcanzar hasta 4.500 euros para la adquisición de automóviles que cumplan con el criterio EEE, que se refiere a ser eléctricos, económicos y fabricados en la Unión Europea. Este enfoque busca facilitar la electrificación del parque automovilístico español, promoviendo modelos que se adapten mejor a la situación económica de muchas familias.
Entre los vehículos que cumplen con el criterio EEE se encuentran el Cupra Raval, el Volkswagen ID. Cross, el Renault Twingo y el Kia EV2. Además, se incluyen otros modelos como el Ford Puma Gen-E, el Volkswagen ID. Polo, el Citroën ë-C3 y el Skoda Elroq.
Las ayudas establecidas en el Plan Auto+ son compatibles con los incentivos que ofrecen los fabricantes, que pueden llegar hasta 1.000 euros. También se contempla una deducción en el IRPF de hasta el 15% del precio de compra, con un límite máximo de 3.000 euros. Según Marta Blázquez, presidenta de la asociación de concesionarios Faconauto, el plan introduce una "lógica interesante" al combinar electrificación, accesibilidad y el fortalecimiento de la industria europea.
Una característica nueva del Plan Auto+ es la creación de la denominada Lista Blanca, donde se incluirán los modelos que podrán acceder a una ayuda adicional bajo el criterio EEE. Los fabricantes deberán presentar declaraciones responsables sobre el origen y la fabricación de los vehículos y sus baterías, siendo fundamental consultar esta lista para informar a los potenciales compradores.
Contexto: El plan Auto+ forma parte del compromiso del Gobierno español para impulsar la transición hacia una movilidad más sostenible, alineándose con los objetivos del Plan España Auto 2030. Este contexto se enmarca en un entorno global donde la industria automotriz se enfrenta a desafíos significativos, como la creciente competencia de fabricantes asiáticos. Además, la transformación hacia vehículos eléctricos responde a las regulaciones de la Unión Europea y a la necesidad de reducir las emisiones de CO2 en el sector del transporte.