Iberdrola, la principal empresa energética de España, ha adquirido Caruna, la mayor red eléctrica de Finlandia, por un total de 5.000 millones de euros. Esta transacción, realizada el pasado verano, posiciona a Iberdrola en una situación privilegiada para aprovechar la inversión récord que el gigante tecnológico Google planea realizar en el país nórdico.
Google anunció recientemente que destinará al menos 13.000 millones de euros (aproximadamente 15.100 millones de dólares) a infraestructuras de inteligencia artificial en Finlandia, marcando la inversión individual más significativa en Europa por parte de la empresa. Este impulso se distribuirá hasta el año 2028 e incluirá inversiones en centros de datos y otros proyectos de soporte energético.
La compra de Caruna permite a Iberdrola acceder a un mercado emergente en el sector de datos, donde se prevé que se generen cientos de millones de euros en contratos de suministro energético. Google ya ha comenzado a formalizar acuerdos, incluyendo uno con la compañía energética finlandesa Fortum. El papel de Iberdrola será clave en el suministro de energía a través de redes eléctricas, un aspecto vital dado el crecimiento que se anticipa en la demanda eléctrica.
Caruna opera en Espoo y otros municipios del área metropolitana de Helsinki, un importante centro europeo para la inteligencia artificial y la computación cuántica. La capacidad de los centros de datos en Finlandia se espera que se quintuplica, superando los 1,5 gigavatios (GW) en 2030, impulsada por la expansión de la digitalización y la inteligencia artificial.
La distribuidora adquirida por Iberdrola presta servicio a más de 1,5 millones de personas y cuenta con una red de 89.000 kilómetros de líneas eléctricas, fundamentales para satisfacer la creciente demanda energética vinculada al desarrollo tecnológico. Con esta compra, Iberdrola busca consolidarse como uno de los principales motores de electrificación y digitalización en Europa.
Contexto: Iberdrola ha estado expandiendo sus operaciones en el extranjero como parte de su estrategia de crecimiento. La compañía ha realizado inversiones significativas en energías renovables y ha reforzado su presencia en mercados clave. Con la creciente demanda de energía asociada al desarrollo de tecnologías emergentes, la adquisición de Caruna representa una oportunidad estratégica para la empresa en un sector en rápida evolución.