La propuesta de Vox contra los grandes proyectos de energías renovables ha generado inquietud en el sector, especialmente tras su notable éxito electoral en las elecciones autonómicas de Aragón y Extremadura. El partido, que ha duplicado su número de escaños en Aragón, ha intensificado su campaña en contra de macroparques como los de Maestrazgo (CIP), Búfalo (Forestalia) y Escatrón (Repsol), que considera responden a "propósitos especulativos".
Vox ha presentado una denuncia por delito medioambiental contra el proyecto de Maestrazgo, que contempla la instalación de más de 740 megavatios en la comarca de Teruel. El partido argumenta que estas iniciativas, promovidas bajo la "mal llamada Ley de la Energía de Aragón", perjudican a la población local y fomentan la deforestación masiva.
Si Vox accede al poder, promete extender su oposición a estos proyectos en otras comunidades como Aragón y Extremadura, lo que podría afectar a miles de planes en curso. La presión ejercida por Vox sobre el PP, que ha dependido de su apoyo para formar gobierno, podría desencadenar cambios significativos en la política energética española.