Un episodio frío inusual afectará a España durante la Semana Santa, con temperaturas que alcanzarán los -35 grados en altitudes elevadas. Este fenómeno se debe a un fuerte anticiclón que se ha establecido entre el sur de las islas Británicas y el norte de la Península, provocando la llegada de una masa polar al país.
El 29 de marzo, Domingo de Ramos, se espera que sea el día más frío, con muchas regiones del tercio oriental y las Baleares experimentando condiciones propias de enero climático. A pesar de este frío, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) indica que el anticiclón evitará lluvias significativas durante la mayor parte de las festividades, aunque no se descarta la posibilidad de algunas precipitaciones ligeras.
El actual contexto climático es complejo, marcado por un invierno excepcionalmente húmedo, el más lluvioso en al menos 47 años, y un alto número de borrascas. Los embalses de España se encuentran actualmente al 83,2% de su capacidad, lo que añade un nivel adicional de interés a las condiciones meteorológicas que se anticipan para la Semana Santa.