El plazo para presentar alegaciones sobre el futuro del mercado mayorista de electricidad en la UE finaliza hoy, con dos bloques de países proponiendo enfoques divergentes. Alemania y seis aliados, incluidos los Países Bajos y Luxemburgo, defienden la continuidad del modelo marginalista, argumentando que ha proporcionado beneficios significativos a la UE, como precios más bajos y una mayor seguridad de suministro.
En contraposición, España y otros países del sur, entre ellos Francia, Italia y Portugal, han presentado sus propuestas por separado al considerar que el modelo actual necesita reformas. Los siete países del bloque norte enfatizan la importancia de considerar objetivos climáticos y la flexibilidad del mercado en cualquier posible modificación.
Se estima que la UE requerirá 487.000 millones de euros en inversiones anuales en energías renovables para el periodo 2021-2030. Además, abogan por la promoción de acuerdos bilaterales de compra y la optimización de los mercados a corto y largo plazo para garantizar un funcionamiento eficiente del sector energético.