La industria eólica española enfrenta retos significativos, como la necesidad de duplicar la potencia instalada para el año 2030. Este objetivo se complica debido al alto coste de las materias primas, que ha sido exacerbado por la pandemia y la guerra en Ucrania, afectando la cadena de suministro.
Más de 250 centros industriales en España respaldan la capacidad de fabricación de aerogeneradores, desde el tornillo inicial hasta la instalación final. Sin embargo, la competencia internacional, especialmente desde China, y las políticas proteccionistas en mercados como Estados Unidos, limitan el crecimiento del sector.
Tomás Romagosa, director técnico de la Asociación Empresarial Eólica, destaca que estos factores están impactando negativamente en las cuentas de las empresas del sector. Además, se ha debatido sobre las oportunidades laborales en el ámbito eólico, donde se busca talento para afrontar los desafíos futuros.