La Organización de Países Exportadores de Petróleo, conocida como OPEP+, ha decidido aumentar su producción en 188.000 barriles diarios de crudo, con efectos a partir de septiembre de 2026. Este anuncio se realiza en medio de crecientes tensiones debido al conflicto en Oriente Próximo, especialmente tras el notable retiro de Emiratos Árabes Unidos del grupo en mayo. La medida se enmarca dentro de la continua adaptación de la oferta, que ha sumado 940.000 barriles por día a las cuotas desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero de 2026, lo que representa casi el 1% de la demanda global de petróleo.
La reunión, que tuvo lugar de forma virtual, contó con la participación de miembros como Argelia, Iraq, Kuwait, Arabia Saudí, Kazajistán, Omán y Rusia. Durante el encuentro, se reafirmó el compromiso de la OPEP+ con la estabilidad del mercado de petróleo. No obstante, a pesar de estos incrementos de producción, hasta ahora han sido en gran medida teóricos, ya que el cierre del estrecho de Ormuz ha limitado la capacidad de los países del Golfo Pérsico para aumentar sus exportaciones y producción.
Sin embargo, tras la reciente firma de un Memorándum de Entendimiento entre Teherán y Washington, los saudíes y sus vecinos han comenzado a reanudar los envíos, lo que ha ayudado a generar un superávit en mercados clave de Asia. Esta decisión de aumentar la producción también implica una reversión de recortes anteriores en 2023, que buscaban evitar un exceso de oferta en el mercado.
El Comité Ministerial Conjunto de Monitoreo (JMMC) revisó las condiciones actuales del mercado y resaltó la importancia de la Declaración de Cooperación (DoC) en la estabilidad de los mercados energéticos globales. En este sentido, se subrayó la necesidad crítica de proteger las rutas marítimas internacionales, asegurando así un flujo constante de energía en el ámbito global.
Este movimiento por parte de la OPEP+ responde a la estrategia de ajustar la producción en un contexto de inestabilidad geopolítica que afecta a la oferta y al precio del petróleo en todo el mundo. La situación en Oriente Próximo sigue siendo un factor determinante, ya que cualquier escalada del conflicto puede influir en la operatividad de las rutas de exportación cruciales.
Contexto: En los últimos años, la OPEP y sus aliados han enfrentado desafíos significativos debido a fluctuaciones en la demanda global y tensiones geopolíticas que afectan a la producción. La guerra en Ucrania y conflictos en Oriente Próximo han llevado a una reconfiguración de las estrategias de producción y la cooperación internacional en el sector energético. La OPEP+, que incluye a países clave como Rusia y Arabia Saudí, juega un papel fundamental en la regulación del mercado petrolero, buscando mantener un equilibrio que beneficie a los productores y consumidores globales.