La dependencia de Europa del hidrógeno importado ha aumentado, con la Unión Europea captando entre el 0% y el 1% del creciente mercado de importaciones de Estados Unidos, México y Malasia entre 2021 y 2023. A pesar de ello, el Reino Unido representó el 99% de las importaciones de hidrógeno hacia la UE. Un reciente informe del Centro Común de Investigación (JRC) de la Comisión Europea ha revelado que la industria del hidrógeno en Europa enfrenta serias dificultades para cumplir con sus objetivos de producción.
El informe destaca que los costes de producción de hidrógeno han sido subestimados y que se requiere una inyección de fondos públicos para que el sector se vuelva viable y pueda competir con países como China, que disfruta de apoyo estatal para ofrecer precios más bajos. La falta de fabricación local de productos intermedios por parte de algunos sectores también está limitando el mercado del hidrógeno europeo.
Desde el 2025, la situación se ha agravado con la quiebra de dos productores europeos, que fueron adquiridos por otras empresas del continente. La incertidumbre en las decisiones de inversión y la escasa demanda real han creado un panorama complicado, dificultando la capacidad de los fabricantes para alcanzar economías de escala y reduciendo los costes de producción.