El plan para la construcción de dos centros de producción de combustible renovable en España, anunciado por Pedro Sánchez y Maersk el 3 de noviembre de 2022, está estancado. La inversión prevista de 10.000 millones de euros y la creación de hasta 85.000 empleos no se han materializado debido a la falta de demanda y la competencia de Asia, donde la producción de biocombustibles es significativamente más económica.
A pesar de un memorando de entendimiento firmado y promesas gubernamentales de que la ejecución del proyecto estaba "muy elevada", la realidad es que no se ha avanzado. Las autoridades no han proporcionado información sobre los empleos o la inversión realizada hasta ahora, mientras que fuentes autonómicas aseguran que "no hay nada".
Las localizaciones preferidas para los centros son Galicia y Andalucía, con la expectativa de que la primera instalación comience operaciones en 2024 y la segunda se inicie en 2027. Este proyecto se proyectaba como la mayor inversión industrial en la historia de España, comparable a la fábrica de baterías de Volkswagen.