El mercado energético español enfrenta una alerta significativa debido al cierre del estrecho de Ormuz, una vía crucial para el transporte de petróleo y gas. Este bloqueo impacta el suministro global, afectando el 20% de las reservas mundiales que atraviesan esta ruta, incluyendo aquellas destinadas a España.
Las principales compañías del sector, conocidas como los Big 5: Iberdrola, Endesa, Naturgy, Repsol y Moeve, están en riesgo ante la escalada de tensiones en la región. La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán pone en juego hasta 45.000 millones de euros en el sector energético español, dada su dependencia del petróleo y gas del Golfo Pérsico.
En 2025, España importó 61,4 millones de toneladas de crudo, con un 10% proveniente de países del Golfo, principalmente de Arabia Saudí e Irak. A precios actuales, esto representa aproximadamente 3.800 millones de euros. En gas, se importó el equivalente a 6.403 gigavatios hora, lo que equivale a unos 200 millones de euros.
Si los precios de las materias primas continúan en aumento, la factura energética podría ascender rápidamente a más de 5.000 millones de euros. Además, las empresas enfrentan desafíos logísticos en el contexto de este conflicto regional.