España se posiciona como el segundo país europeo en consumo de café en el sector de la hostelería, con un promedio de 67 millones de tazas consumidas diariamente. Esta bebida, la segunda más popular en el mundo tras el agua, es parte fundamental de la rutina matutina de muchos españoles, quienes la consideran esencial para comenzar el día.
Según el cardiologo Aurelio Rojas, la ingesta de café por la mañana puede interferir con el pico de cortisol que el organismo produce naturalmente al despertar. Este pico ocurre entre los 30 y 60 minutos después de abrir los ojos, y es vital para activar el cuerpo y regular funciones como la energía y la presión arterial.
Rojas advierte que consumir cafeína demasiado pronto puede disminuir la efectividad de este mecanismo natural, provocando que el cuerpo desarrolle una mayor tolerancia a la cafeína. Esto puede llevar a una necesidad de dosis más altas para obtener el mismo efecto, especialmente en personas con estrés crónico.