Los precios del gas natural se dispararon casi un 50% el lunes, alcanzando los 47,80 € por MWh en el índice TTF, tras la decisión de QatarEnergy de detener su producción a causa de ataques de Irán. Este evento representa la primera amenaza significativa para el crecimiento económico global debido a la escalada del conflicto en Oriente Próximo.
La interrupción de la producción en Qatar, que afecta a casi el 20% del suministro mundial de gas natural licuado (GNL), se produjo tras ataques con drones a instalaciones cataríes. Este cierre coincide con un incremento de los precios del petróleo Brent, que subió un 7,68% hasta los 78,05 $ por barril, en medio de una casi paralización de los envíos a través del estrecho de Ormuz.
A pesar de que los precios europeos permanecen por debajo de los máximos alcanzados en 2022, la rapidez del aumento genera preocupación entre políticos y banqueros centrales. La crisis actual se suma a los desafíos que enfrentan consumidores e inversores que aún se recuperan de la inflación que comenzó hace cuatro años, marcando la primera subida prolongada de tipos de interés desde la crisis financiera de 2008.