Quentin Griffiths, cofundador de ASOS, falleció el 9 de febrero en Tailandia tras caer desde el décimo séptimo piso de un edificio en Pattaya. Tenía 58 años y, según la policía, se encontraba solo en el apartamento al momento del incidente, con la puerta cerrada por dentro y sin indicios de robo. La investigación sobre las causas de su caída sigue abierta, con un portavoz de la policía mencionando que no se han encontrado pruebas que indiquen un crimen.
Griffiths había entrado al país con una visa de turista, y la Embajada Británica ha sido notificada de su muerte. Se espera que las autoridades tailandesas continúen investigando, ya que tardaron en revelar su identidad para no interferir con el proceso. En el momento de su fallecimiento, el empresario enfrentaba varios problemas legales, lo que añade un componente de incertidumbre a su trágica muerte.
ASOS, que cofundó en el año 2000, se especializa en la venta de moda a través de internet y ha crecido hasta convertirse en un líder del sector. Aunque Griffiths dejó la empresa cinco años después de su fundación, continuó siendo un accionista significativo. Este suceso ha generado muchas preguntas entre sus allegados, quienes describen las circunstancias como un “verdadero misterio”.