Más de un centenar de inspecciones en infraestructuras ferroviarias se han programado como parte de un plan de Adif para abordar los daños causados por la borrasca Harry en Cataluña. Este plan, que incluye 23 actuaciones distribuidas en siete líneas de Rodalia, se centra en la protección de taludes y trincheras, así como en la reparación de vías.
La borrasca, que afectó la región entre el 19 y el 24 de enero, provocó desprendimientos que resultaron en un accidente en Gelida el 20 de enero, donde un maquinista en prácticas perdió la vida y 37 personas resultaron heridas. Adif ha reconocido que se han producido otros incidentes similares tras el evento meteorológico.
El objetivo de estas acciones es restablecer el servicio de trenes lo antes posible y minimizar el riesgo de futuras incidencias. Para ello, la entidad está movilizando todos los recursos disponibles y ha destinado personal de vigilancia para detectar cualquier anomalía que afecte el servicio.