Desde el 2 de julio de 2026, los proveedores de ratings ESG que operan en la Unión Europea se enfrentarán a un nuevo marco de supervisión. Este cambio implica que ya no será suficiente con evaluar y calificar a empresas, fondos o carteras, sino que la sostenibilidad financiera deberá someterse a un control más riguroso. Este desarrollo, que podría no ser tan llamativo como el lanzamiento de una nueva fábrica o un avance tecnológico, tiene un impacto significativo en la forma en que se mide y verifica la sostenibilidad en el mercado.
Rebeca Minguela, ingeniera y emprendedora, ha sido una figura clave en este proceso. Nacida en Cuéllar, Minguela ha tenido una carrera diversa que incluye estudios en Ingeniería de Telecomunicaciones, una formación en Harvard y experiencia laboral en empresas de renombre como IBM, Siemens y el Boston Consulting Group. Antes de fundar Clarity AI, creó Blink Booking, una aplicación de reservas hoteleras que fue adquirida por Groupon. Su trayectoria no solo la destaca como una emprendedora de éxito, sino que resalta su enfoque en resolver un problema crítico: la medición efectiva de la sostenibilidad.
Clarity AI, establecida en 2017, surge con el objetivo de abordar las dificultades existentes en la medición de criterios ESG. Durante años, la sostenibilidad se ha caracterizado por una falta de claridad y consistencia. Las empresas y fondos hablaban de su impacto y valores, mientras que los consumidores demandaban transparencia y los reguladores buscaban mecanismos de verificación. Sin embargo, existían numerosas capas que dificultaban la comparación de datos: metodologías dispares, proveedores con poca transparencia y estimaciones no comparables. Clarity AI se propone transformar esta situación, utilizando datos y técnicas de inteligencia artificial para proporcionar información clara y utilizable sobre sostenibilidad.
La transición hacia una supervisión más estricta promete cambiar la dinámica de la sostenibilidad en Europa. La importancia de este cambio radica en que permitirá a los inversores y consumidores tomar decisiones más informadas, basándose en datos verificables y no en afirmaciones vagas. Este nuevo enfoque busca cerrar la brecha entre las declaraciones de intenciones y los datos reales, promoviendo una cultura de responsabilidad y transparencia en las prácticas empresariales.
Contexto: La creciente preocupación por la sostenibilidad ha llevado a la Unión Europea a implementar regulaciones más estrictas sobre la transparencia de las prácticas empresariales. En este contexto, los ratings ESG han cobrado relevancia, impulsando a empresas como Clarity AI a desarrollar soluciones que permitan medir efectivamente el impacto ambiental y social de las inversiones. La evolución de este marco regulatorio refleja un compromiso más amplio hacia la sostenibilidad en la economía europea, que busca no solo cumplir con los estándares internacionales, sino también fomentar la confianza entre consumidores e inversores.