El Congreso ha ratificado un nuevo decreto anticrisis que introduce una moratoria contable para las pequeñas y medianas empresas (pymes) afectadas por la pandemia. Esta medida permitirá a las empresas no incorporar en su contabilidad las pérdidas acumuladas de los ejercicios 2020 y 2021, lo que evita situaciones difíciles como la disolución obligatoria de sociedades con un patrimonio neto inferior a la mitad de su capital social.
La publicación de este decreto en el Boletín Oficial del Estado (BOE) restablece la moratoria que había caído tras la no aprobación del decreto ómnibus a principios de año. Según Jorge Capéans, del Registro de Economistas Contables, esta prórroga es crucial para mantener a flote a miles de pymes que aún arrastran desequilibrios en sus balances.
Este mecanismo extraordinario se diseñó para mitigar los efectos económicos negativos de la crisis sanitaria y ha evitado que las cifras de concursos se disparen, que podrían haber superado los 10.000 procedimientos anuales. Ahora, las pymes tienen un plazo adicional para formular sus cuentas anuales en 2026, beneficiándose de esta medida que les otorga una mayor flexibilidad financiera.