El presidente de Argentina, Javier Milei, se encuentra en un momento de gran euforia tras la reciente adjudicación de un contrato clave para la construcción de un gasoducto de 480 kilómetros que conectará el yacimiento de Vaca Muerta con el Atlántico. Esta obra, que busca facilitar la exportación de gas a nivel mundial, fue otorgada a la empresa india Welspun, que presentó una oferta de 203 millones de dólares, un 45% inferior a la propuesta de Techint, que alcanzaba los 296 millones de dólares.
La decisión ha generado un fuerte debate en el país, ya que históricamente, Techint ha sido el principal proveedor de tubos sin costura en Argentina. Su líder, Paolo Rocca, había anticipado este desenlace, acusando a empresas extranjeras, especialmente chinas, de utilizar prácticas de dumping. A pesar de que Techint intentó ofrecer tubos "sin ganancias" para mantenerse en la competencia, su propuesta fue rechazada por el consorcio SESA, que incluye a la petrolera YPF.
Milei y su ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, celebraron la adjudicación como un paso hacia la eliminación de obstáculos significativos en el sector energético. Techint, por su parte, planea denunciar a Welspun por las supuestas prácticas desleales en la fabricación de los tubos.