La exportación de un extracto de cannabis medicinal con certificación GMP marca un hito para Marruecos, que ha comenzado a industrializar su sector legal de cannabis, legalizado en 2021. Este avance, que se produce tras exportaciones piloto realizadas en 2025, responde a la necesidad de reducir el cultivo ilícito y fomentar actividades reguladas.
La producción legal de cannabis en la región del Rif creció un 47,6% en 2025, abarcando 844 hectáreas y organizando a más de 1.300 agricultores en cooperativas. Este desarrollo ha sido apoyado por expertos israelíes, facilitando ensayos clínicos y la creación de nuevos productos medicinales.
La certificación GMP ha sido supervisada por la Agencia Nacional para la Regulación de las Actividades Relacionadas con el Cannabis (ANRAC) y la Agencia Marroquí de Medicamentos y Productos Sanitarios (AMMPS). La empresa Cannaflex Marruecos gestiona la cadena de suministro, mientras que el laboratorio Sothema se encarga del procesamiento y desarrollo de investigaciones para el uso médico del cannabis.