Google introducirá cambios significativos en el proceso de instalación de aplicaciones externas en Android, lo que afectará a los usuarios a partir de agosto. Aunque la posibilidad de instalar aplicaciones fuera de Google Play continuará, el proceso se volverá más complejo y requerirá pasos adicionales.
Las nuevas medidas buscan incrementar la seguridad al añadir barreras cuando se intenta instalar software de desarrolladores no verificados. Los usuarios deberán activar manualmente el modo desarrollador, confirmar que no están desactivando protecciones del sistema, reiniciar el dispositivo y esperar 24 horas antes de proceder con la instalación. Además, se exigirá la reautenticación mediante biometría o un PIN.
Este cambio responde a la afirmación de Google de que Android ha evolucionado de ser una plataforma para entusiastas a una base digital utilizada por miles de millones de personas. La compañía considera que las advertencias y protecciones actuales no son suficientes para prevenir fraudes que utilizan ingeniería social.