Con la misión Artemis II en funcionamiento alrededor de la Luna, la exploración de Marte se convierte en un objetivo cada vez más cercano. El biólogo evolutivo Scott Solomon de la Universidad de Rice ha investigado cómo la colonización del planeta rojo podría afectar a la especie humana, planteando que, si los humanos nacen en Marte, dejarán de ser considerados homo sapiens.
Las condiciones en Marte, como su gravedad, que es del 38% de la de la Tierra, y la alta radiación, crean un entorno que podría conducir a una evolución biológica significativa. La ausencia de un campo magnético protector y de la biosfera microbiana también influiría en este proceso adaptativo.
La teoría de la especiación alopátrica explica cómo una población aislada, como la que podría establecerse en Marte, podría evolucionar de forma distinta a la que permanece en la Tierra. Con el tiempo, esto podría resultar en el surgimiento de una nueva especie humana, lo que plantea cuestiones sobre la conservación de la humanidad en su forma actual.