La compra de alimentación por Internet ha alcanzado al 38% de los consumidores en España, un incremento notable en comparación con el 3,5% registrado en 2020. Este crecimiento se refleja en el hecho de que 30,8% de los clientes combina las compras en tiendas físicas con las realizadas a través de plataformas digitales. Este modelo mixto es predominantemente utilizado por los consumidores, en contraste con el 7,2% que opta únicamente por adquirir productos de alimentación en línea.
El Observatorio de Comercio Electrónico en Alimentación, elaborado por la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas), resalta que la compra en línea no está desplazando a las tiendas tradicionales, sino que ambas modalidades coexisten. Este cambio en los hábitos de compra representa un desafío y una oportunidad para los autónomos y pequeños negocios del sector alimentario, quienes deben adaptarse a estas nuevas demandas del mercado.
Una de las claves en esta tendencia es la rapidez y comodidad que los consumidores priorizan al realizar compras en línea, lo que ha llevado a un aumento en la confianza hacia las tiendas con presencia física. De acuerdo con los datos, 48% de los consumidores que utilizan ambos canales y más del 57% de los que compran exclusivamente en línea consideran a estos comercios como opciones de confianza.
Entre los que emplean el modelo mixto, se observa que 23,2% de ellos también realiza compras en supermercados físicos que no son los que frecuentan habitualmente. Este porcentaje se eleva al 26,9% en el caso de aquellos que solo compran en línea. Además, los consumidores que compran exclusivamente a través de Internet muestran una mayor inclinación hacia operadores que no cuentan con tienda física, siendo el 21,2% de este grupo el que recurre a ellos.
La evolución de las compras de alimentación en España indica que los consumidores están cada vez más abiertos a combinar diferentes métodos de adquisición. Esto implica una necesidad de adaptación para los pequeños y medianos comercios, que pueden aprovechar su familiaridad con la comunidad local para incorporar servicios digitales en su oferta.
Contexto: En los últimos años, el comercio electrónico ha crecido exponencialmente en España, impulsado por la pandemia que aceleró la digitalización de muchos sectores. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el comercio online alcanzó un volumen de negocio de más de 15.000 millones de euros en 2022, lo que refleja la importancia creciente de este canal. Las tiendas de alimentación se han visto obligadas a innovar y ofrecer opciones que integren tanto lo físico como lo digital, adaptándose a las demandas de un consumidor que busca comodidad y rapidez en su experiencia de compra.