Los agricultores y ganaderos de Castilla y León que sufrieron daños en sus instalaciones, como naves y vallados, a causa de los incendios ocurridos durante el verano de 2026, tienen la oportunidad de presentar sus declaraciones de daños hasta el 3 de noviembre. Este proceso es fundamental para que la Junta de Castilla y León evalúe las pérdidas y otorgue ayudas correspondientes. Se han habilitado dos tipos de trámites para la declaración, dependiendo del tipo de infraestructura afectada.
Una de las declaraciones está destinada a construcciones e instalaciones agrícolas, ganaderas o apícolas, mientras que la otra se refiere específicamente a cercados y vallados necesarios para la protección y manejo del ganado. Es recomendable que quienes hayan perdido ambos tipos de estructuras realicen ambas declaraciones por separado, ya que cada una de ellas permite una valoración distinta de las pérdidas. Este procedimiento es especialmente relevante para aquellos que necesitan reconstruir sus instalaciones para continuar operando o para reponer cierres de explotaciones extensivas.
Como parte de las ayudas iniciales, la Junta ha aprobado un apoyo de 5.500 euros para ciertos profesionales agrarios que se han visto afectados por los incendios. Sin embargo, aún está pendiente de determinar cuánto se pagará específicamente por las instalaciones y vallados dañados. Es importante señalar que las instalaciones afectadas deben ubicarse en los municipios que fueron declarados como afectados por los incendios forestales de este verano.
Los ganaderos tienen la opción de declarar de forma separada los cercados y vallados que fueron destruidos. Esta declaración es crucial para que la Junta pueda valorar adecuadamente las pérdidas antes de conceder las ayudas. La primera línea de ayuda se enfoca en la reconstrucción, restauración, rehabilitación o reposición de las construcciones e instalaciones afectadas por el incendio. Sin embargo, se excluyen las instalaciones que ya se encontraban en estado de ruina o abandonadas antes del suceso, lo que significa que solo se compensarán las pérdidas causadas por el fuego.
El acuerdo autonómico que regula estas ayudas incluye un total de 44 medidas para la recuperación de las áreas afectadas. En su punto 9, se detalla el proceso de declaración de daños, mientras que el punto 10 se centra en la reposición de los cercados y vallados ganaderos o perimetrales dañados. Estos esfuerzos buscan restaurar la protección del ganado y las condiciones necesarias para la continuidad de las explotaciones.
Contexto: La Junta de Castilla y León ha estado implementando diversas estrategias para ayudar a los agricultores y ganaderos tras los devastadores incendios de 2026, con el objetivo de reactivar la economía rural de la región. Los incendios causaron daños significativos en múltiples municipios, afectando a la infraestructura agrícola y ganadera esencial para la producción local. Las ayudas anunciadas son parte de un esfuerzo más amplio destinado a recuperar las zonas afectadas y garantizar la sostenibilidad de las actividades agrarias en la comunidad.