En el primer trimestre de 2026, Aramco reportó un beneficio neto de 122.008 millones de riales, equivalentes a 27.600 millones de euros. Este resultado representa un incremento del 25,1% comparado con los 97.543 millones de riales obtenidos en el mismo periodo del año anterior. La petrolera saudí atribuyó este aumento a la subida de los precios del crudo, impulsada por la inestabilidad geopolítica en la región, especialmente el conflicto en Irán y el cierre del estrecho de Ormuz.
El flujo de caja de las actividades operativas se estimó en 30.700 millones de dólares, mientras que el flujo de caja libre fue de 18.600 millones de dólares, afectado por una acumulación de capital de trabajo de 15.800 millones de dólares. En cuanto a las inversiones de capital, estas alcanzaron 12.100 millones de dólares, alineándose con los objetivos de crecimiento de la compañía.
El consejo de administración de Aramco ha decidido distribuir un dividendo de 21.900 millones de dólares correspondiente al primer trimestre de 2026, lo que representa un aumento del 3,5% respecto al año anterior. Este dividendo se pagará en el segundo trimestre de 2026. El presidente de la empresa, Amin Nasser, destacó la resiliencia de Aramco en un entorno geopolítico complejo, haciendo referencia al aumento del envío de petróleo a través del oleoducto Este-Oeste, que ha alcanzado su capacidad máxima de 7 millones de barriles diarios.