En 2025, el fraude digital en la banca alcanzó cifras alarmantes, con cerca de 500.000 infracciones registradas, lo que representa un aumento del 5,3% respecto al año anterior, según el Ministerio del Interior. El Banco de España ha indicado que las transferencias con autenticación reforzada han sido objeto de un incremento notable en los fraudes, debido a la implementación de técnicas de ingeniería social que manipulan a los usuarios para que autoricen transacciones fraudulentas.
El importe medio defraudado por operación creció un 42%, alcanzando los 2.347 euros. A pesar de estas cifras, el investigador en cibercrimen, Juan Carlos Galindo, sostiene que el número real de operaciones fraudulentas podría ser mucho mayor. Galindo señala que la simplicidad de las ciberestafas permite que cualquier persona pueda llevarlas a cabo, utilizando lo que se conoce como "cuentas mulas" para mover dinero ilícito.
Mientras el fraude en las transferencias bancarias aumenta, las estafas a través de tarjetas de crédito y débito han mostrado una tendencia a la baja. El informe del Banco de España refleja la creciente sofisticación de los métodos empleados por los ciberdelincuentes, lo que plantea serios desafíos para la ciberseguridad en el sector bancario.