El cambio al horario de verano, previsto para el 28 de marzo, tiene el potencial de incrementar notablemente los ingresos de bares y restaurantes. Un análisis de SumUp revela que los pagos sin efectivo en estos establecimientos aumentaron un 38% en 2025, con cifras superiores al 50% en algunas ciudades y formatos específicos.
En Santa Cruz de Tenerife, el incremento alcanzó el 57,7%, mientras que Cádiz y Málaga registraron aumentos del 34,3% y el 21%, respectivamente. Este fenómeno refleja un cambio en el hábito de consumo, con clientes que optan por pagos rápidos y decisiones de compra más impulsivas.
No obstante, no todos los negocios están preparados para aprovechar esta oportunidad. Muchos autónomos en el sector de la hostelería mantienen horarios y estructuras diseñadas para el invierno, lo que limita su capacidad de respuesta ante el aumento de demanda. La rapidez en el servicio y en el cobro se convierte en un factor crucial para convertir el flujo de clientes en ingresos adicionales.