En el primer trimestre, Banco Sabadell ha enfrentado una caída superior al 6% en el IBEX 35, a pesar de que los resultados pueden ser interpretados como mejores de lo esperado dado el impacto negativo que ha tenido la guerra en Irán sobre el sector bancario. La entidad ha decidido intensificar su enfoque en la distribución de capital, buscando ganarse la confianza de los inversores a través de un plan de retribución que incluye un dividendo extraordinario de 0,50 euros por acción.
La reciente venta de TSB representa un cambio significativo para la entidad. Banco Sabadell planea repartir hasta 2.500 millones de euros entre 2026 y 2027, lo que se considera crucial en un entorno de alta volatilidad y dudas económicas. A pesar de este enfoque en el dividendo, los analistas han expresado incertidumbres sobre si el banco está sacrificando el crecimiento en favor de la retribución a los accionistas.
Se estima que el margen de intereses podría estabilizarse en el primer trimestre de este año, con expectativas de crecimiento del 1% hacia 2026, impulsado principalmente por el aumento de los créditos, que se prevé que crezcan cerca del 6%.