La adquisición de Brex por Capital One por 5.15 mil millones de euros marca un final decepcionante para la compañía de tarjetas de crédito corporativas, que alguna vez se propuso desafiar a gigantes como American Express. Fundada hace nueve años, Brex había alcanzado una valoración máxima de 12.3 mil millones de euros a principios de 2022, pero su nueva valoración representa menos de la mitad de esa cifra, lo que implica pérdidas significativas para sus inversores.
A pesar de haber superado los 700 millones de dólares en ingresos anuales y con un crecimiento superior al 45% en el último año, la empresa se vio afectada por la disminución del financiamiento de riesgo en 2022, lo que llevó a una reducción de costos y a una lucha por la rentabilidad. El cofundador y CEO Pedro Franceschi había mencionado que aún le faltaban uno o dos trimestres para lograr beneficios, en contraste con las ganancias netas de 2.1 mil millones de euros reportadas por Capital One en su último trimestre.
Esta transacción se llevará a cabo con un pago dividido entre efectivo y acciones, reflejando la complicada trayectoria de Brex en un sector muy competitivo.