El Papa León XIV se reunió el 29 de agosto de 2026 con el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, y el director general, Pedro Azagra, en el Vaticano. Durante esta audiencia, los líderes de la compañía expusieron su compromiso con la energía renovable y discutieron temas relevantes para la empresa, como la electrificación del transporte y su impacto económico y social en los países donde opera. Esta reunión se produjo un día antes de la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, instaurada por el Papa Francisco hace diez años, que se conmemora el 1 de septiembre.
Según fuentes de Iberdrola, la compañía es la principal empresa en el sector energético en Europa y cuenta con presencia en múltiples naciones de diferentes continentes. En este contexto, los directivos subrayaron la relevancia de su trabajo en el impulso de la energía sostenible y su contribución en el ámbito global.
La reunión fue parte de una serie de audiencias que el Papa mantuvo ese día. Robert Prevost, un alto cargo de la Santa Sede, también se reunió con otros grupos, incluida la embajadora del Reino Unido ante la Santa Sede y representantes de la Sociedad de San Vicente de Paúl de EE. UU. En sus discursos, León XIV hizo hincapié en la dignidad humana y la necesidad de establecer límites éticos en el desarrollo de la inteligencia artificial.
El 28 de agosto, previo a la reunión, se celebró la festividad de san Agustín, figura importante en la historia de la Iglesia, lo que añade un trasfondo significativo a la fecha de este encuentro. Iberdrola ha estado ampliando su influencia y operaciones para competir con grandes empresas estadounidenses en el sector de los datos, lo que resalta su posición como líder en el ámbito energético.
El compromiso del Papa con la energía renovable es un reflejo de la creciente importancia de estos temas en el ámbito global, y la participación de Iberdrola en esta conversación pone de relieve su papel como actor clave en la transición energética. La compañía ha desarrollado varias sociedades para fortalecer su competitividad en el sector energético internacional, lo que marca un paso estratégico en su búsqueda de crecimiento y sostenibilidad.
Contexto: La energía renovable ha cobrado protagonismo en la agenda política y empresarial en Europa, especialmente en España, donde Iberdrola se ha consolidado como un referente en este ámbito. Ha invertido significativamente en proyectos de energías limpias, contribuyendo a la reducción de emisiones y promoviendo un modelo energético más sostenible. Además, la empresa ha sido reconocida por su liderazgo en la lucha contra el cambio climático, alineándose con los objetivos de la Unión Europea para alcanzar la neutralidad de carbono en 2050.