La Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme) ha señalado que la falta de una estrategia estructurada en las negociaciones es un obstáculo considerable para muchas pymes en España. Según un estudio de KPMG de 2025, el 62% de estas empresas reconoce que incurre en sobrecostes por no tener un enfoque adecuado en sus negociaciones.
Este problema se traduce en márgenes de beneficio comprometidos, ya que una negociación profesional puede aumentar los márgenes operativos entre un 3% y un 9%, según datos de McKinsey. A pesar de que muchos autónomos y pymes se centran únicamente en el precio final, la mayoría de los conflictos con proveedores, en un 71%, surgen de acuerdos mal definidos, como cláusulas poco claras o penalizaciones ambiguas.
La profesionalización de las negociaciones se ha identificado como una forma efectiva de reducir costes, con una disminución estimada entre un 5% y un 12%. Cepyme advierte que muchas empresas aún negocian desde la urgencia y sin preparación adecuada, lo que puede llevar a tensiones financieras y un rendimiento empresarial ineficiente.