La Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME) ha expresado su preocupación por la vulnerabilidad de las pequeñas y microempresas ante la creciente inestabilidad económica global. A pesar de que el empleo ha mostrado un crecimiento, alcanzando más de 22 millones de ocupados en marzo, el aumento de 211.510 afiliados, especialmente en el sector servicios, no oculta las debilidades subyacentes que afectan a estas empresas.
CEPYME ha señalado que factores como el incremento sostenido de los precios de la energía y el encarecimiento de las materias primas están presionando a las pymes, que operan con márgenes reducidos. La patronal advierte que, sin un refuerzo en las medidas de apoyo, muchas de estas empresas podrían verse obligadas a reducir sus inversiones o incluso cerrar.
Además, el aumento de los costes financieros, incluidos los tipos de interés de los préstamos, añade más presión sobre los negocios que dependen de financiación para mantener su operativa. La organización subraya la necesidad de implementar acciones específicas para mitigar estas cargas y garantizar la continuidad de las pymes en un entorno marcado por la incertidumbre.