Las constructoras españolas están al frente de importantes proyectos de infraestructura en Nueva York, destacando la nueva megaterminal de autobuses de Manhattan y la ampliación del metro. Se estima que más de 280.000 millones de dólares están comprometidos en obra pública en la ciudad para la próxima década, en un esfuerzo por modernizar su red de transporte y mantener su estatus como capital financiera global.
Empresas como ACS, Ferrovial y FCC han incrementado su presencia en el mercado estadounidense, con ACS formando el segundo mayor contratista civil del país tras la fusión de Flatiron y Dragados North America. Esta integración ha resultado en ventas que superan los 6.000 millones de dólares y una cartera de proyectos cercana a 18.000 millones.
El plan federal de infraestructuras de EEUU, aprobado en 2021 y dotado con aproximadamente 1,2 billones de dólares, busca financiar mejoras en carreteras, puentes y ferrocarriles, actuando como catalizador para atraer inversiones privadas. Las empresas españolas están aprovechando esta oportunidad en un momento de intensa inversión pública y privada en el sector.