La planta automatizada en China ha logrado más que duplicar su eficiencia en la producción de componentes para cazas furtivos, como el J-20. Esta instalación, descrita como una "fábrica oscura", opera con una presencia humana mínima, utilizando tecnología avanzada para funcionar casi sin necesidad de luz.
La noticia fue reportada por Science and Technology Daily, destacando que el proceso de fabricación ahora se basa en vehículos autónomos y maquinaria guiada por inteligencia artificial, lo que permite mantener la producción durante casi 24 horas. Anteriormente, se requería la supervisión de varios empleados durante todo el día, pero el trabajo humano necesario ha disminuido en más de un 80%.
Las fábricas oscuras están diseñadas para reducir la intervención humana al mínimo, lo que las hace más eficientes en distintos sectores, desde la producción de acero hasta componentes para dispositivos electrónicos. Este enfoque innovador podría cambiar radicalmente la forma en que se fabrican productos complejos en la industria moderna.