El sector de la gestión de activos se enfrenta a cambios significativos debido a la implementación de la Directiva Ómnibus I, que busca simplificar las cargas administrativas relacionadas con la normativa de sostenibilidad. Esta directiva, publicada el 26 de febrero de 2025 en el Diario Oficial de la Unión Europea, modifica regulaciones clave como la Corporate Sustainability Reporting Directive (CSRD) y la Corporate Sustainability Due Diligence Directive (CSDDD).
La CSRD limitará la obligación de reportar a aquellas empresas que cuenten con un mínimo de 1.000 empleados y una facturación de 450 millones de euros, lo que podría reducir el número de compañías afectadas en hasta un 90%. Por otro lado, las empresas de fuera de la UE deberán proporcionar datos de sostenibilidad solo si superan el umbral de facturación mencionado.
En lo que respecta a la CSDDD, se establece un nuevo umbral de 5.000 empleados y 1.500 millones de euros en facturación neta. La aplicación de esta directiva se unificará para todas las empresas a partir del 26 de julio de 2029, en contraste con el calendario progresivo previo. Estos cambios significan que el número de empresas afectadas se verá reducido en aproximadamente un 70%, según estimaciones del Forum per la Finanza Sostenibile.