La decisión del Consejo Europeo de mantener a Panamá en su 'lista negra' de paraísos fiscales podría tener un impacto financiero significativo, afectando a empresas europeas que buscan participar en licitaciones en el país. El presidente panameño, José Raúl Mulino, ha reafirmado la prohibición para estas empresas, lo que podría resultar en la pérdida de miles de millones de euros en oportunidades de negocio.
Esta medida se produce a pesar de que Panamá ha implementado reformas en los últimos meses para mejorar su imagen fiscal tras el escándalo de los Panama Papers en 2016. Las autoridades panameñas han cerrado miles de sociedades inactivas, sin embargo, la UE considera que las acciones no son suficientes y persisten deficiencias en la cooperación fiscal y el intercambio de información.
El veto se mantendrá hasta una nueva revisión en seis meses, pero en este momento, el país tiene en marcha licitaciones que suman varios miles de millones de euros. En particular, se prevé que el corredor marítimo de Panamá invierta más de 8.500 millones para convertirse en un importante centro global de transporte de mercancías.