La reciente decisión de la Corte Suprema de EEUU ha invalidado la mayor parte de los aranceles impuestos el año pasado por el presidente Donald Trump. Este fallo ha llevado a Trump a anunciar la implementación de un nuevo arancel global del 10%, que se espera entre en vigor en tres días.
Trump ha manifestado que recurrirá a la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974 para aplicar nuevos gravámenes, a pesar de que esta disposición legal limita su duración a 150 días. El presidente ha afirmado que existen "alternativas muy poderosas" para continuar su política comercial tras la decisión del tribunal, que considera "una vergüenza".
El mandatario ha defendido la eficacia de los aranceles anteriores, argumentando que contribuyeron a elevar los índices de Wall Street y a reducir el tráfico de fentanilo. También ha elogiado a los magistrados que apoyaron sus medidas, describiéndolos como "grandes hombres" con un profundo conocimiento legal.