Un análisis reciente indica que el 53% de los productos en la Unión Europea, proclamados como respetuosos con el medio ambiente, no cumplen con dicha etiqueta. Este hallazgo se enmarca en un contexto donde la transparencia en la adopción de nuevas tecnologías se pone en entredicho.
El influencer Alan Daitch, con más de 256.000 seguidores, aborda esta problemática en sus contenidos, enfatizando cómo la inteligencia artificial se comercializa a menudo sin una comprensión real por parte de los usuarios. En uno de sus vídeos virales, critica la venta de la transformación digital sin la claridad necesaria, ilustrando la desconexión entre lo que se ofrece y lo que realmente se utiliza.
La consultora de inteligencia artificial Cristina Aranda y el coordinador del Observatorio de Responsabilidad Social, Orencio Vázquez, también han señalado que el fenómeno del techwashing genera confusión en el discurso empresarial, debilitando la percepción de sostenibilidad real. Este uso de tecnología puede perpetuar modelos insostenibles, lo que plantea serias interrogantes sobre las prácticas actuales de muchas empresas.