La empresa de capital privado Blue Owl ha tomado la decisión de cerrar los reembolsos en uno de sus fondos y ha procedido a la venta de activos por un total de 1.400 millones de dólares. Esta medida ha generado inquietud en los mercados, especialmente en Wall Street.
David Cano, analista de AFI, ha señalado los riesgos que este episodio podría representar para los inversores. La situación ha revivido temores en torno a la estabilidad del sector financiero ante la crisis que atraviesa Blue Owl.
Este desarrollo podría tener repercusiones significativas en el comportamiento de la Bolsa, dado el impacto que la gestión de fondos de capital privado puede tener en la confianza del mercado.