La industria de la inteligencia artificial está reconfigurando las dinámicas del mercado de componentes electrónicos, lo que afecta a empresas como Apple. La creciente demanda de hardware para IA está provocando un aumento de precios y una escasez de chips de memoria, lo que impacta directamente en los márgenes de la compañía. Tim Cook, CEO de Apple, reconoció recientemente en una llamada de resultados que enfrentan limitaciones en el suministro de chips y un incremento "significativo" en los precios de la memoria.
Los proveedores de tecnología están cambiando sus prioridades, y gigantes de la IA como NVIDIA están dispuestos a ofrecer acuerdos más atractivos a las empresas productoras de chips, lo que permite a compañías como Samsung Electronics y SK Hynix elevar los precios de ciertos componentes como la DRAM. Esto ha llevado a un entorno competitivo en el que los fabricantes de hardware buscan asegurar el suministro a través de compromisos firmes y pagos anticipados.
Ante esta situación, Apple está considerando diversificar sus fuentes de producción. Según informes, la empresa podría optar por trabajar con otro proveedor para la fabricación de algunos de sus procesadores menos avanzados, en vista de la creciente relación de TSMC con empresas de IA. Este movimiento marcaría un cambio importante en la estrategia de Apple para afrontar la presión del mercado.