En 2025, la producción de automóviles en Italia alcanzó su nivel más bajo en 70 años, con un total de 380.000 vehículos fabricados, incluyendo 213.700 coches y el resto furgonetas. Esta cifra representa una disminución del 20% en comparación con el año anterior, lo que genera preocupación en el sector. El grupo automovilístico Stellantis, que incluye marcas como Fiat, Alfa Romeo y Peugeot, no ha logrado cumplir su promesa de alcanzar una producción anual de al menos un millón de vehículos antes de 2030.
La situación se agrava en comparación con España, donde se produjeron 2,2 millones de vehículos en 2025, aunque con una caída del 4% respecto al año anterior. La planta de Stellantis en Vigo, con 560.000 coches producidos, superó la producción combinada de las plantas italianas. Los sindicatos, como el Cisl, advierten sobre la necesidad de mejorar los planes de inversión y temen el cierre de algunas instalaciones en Italia.
Las fábricas de Mirafiori, Termoli y Pomigliano d'Arco ya están aplicando horarios reducidos y paros, debido, entre otras razones, al alto coste de la energía. Además, la emblemática marca de lujo Maserati enfrenta serias dificultades, con solo 200 unidades producidas en 2025 y sin nuevos modelos en el horizonte. Esta crisis en Stellantis es vista como una traición por muchos italianos, dada la importancia histórica de Fiat en el país.