La batalla por el control de Mediobanca se intensifica tras la opa de Banca Monte Paschi Siena que ha logrado superar el 62% del capital del banco milanés. Este movimiento se produce en medio de una creciente tensión entre el inversor Francesco Gaetano Caltagirone y el CEO de MPS, Luigi Lovaglio, quien enfrenta la posibilidad de ser derrocado por la oposición del accionista.
Caltagirone, un destacado inversor en el sector financiero italiano, ha manifestado su desacuerdo con la fusión propuesta entre MPS y Mediobanca, ya que implicaría que la participación del 13% en Generali pasara a MPS, limitando su influencia. Las autoridades italianas han comenzado a investigar la situación, centrándose en las implicaciones de esta fusión y el papel de los involucrados, incluyendo a Caltagirone y el presidente de Delfin, Francesco Milleri.
Además, el comité de sucesión de MPS ha recomendado que Lovaglio sea excluido del proceso de selección de candidatos debido a su implicación en la investigación. Su mandato finalizará en abril, y a pesar de las presiones, la junta directiva, que previamente apoyó a Lovaglio, deberá decidir su futuro en la entidad.