Las empresas de la industria de Defensa española están experimentando un aumento significativo en la demanda debido a la escalada de tensiones geopolíticas. Se estima que el gasto militar en Oriente Medio alcanzará los 432.000 millones de euros en los próximos diez años, lo que representa un incremento del 25% en comparación con los 345.000 millones previstos para 2025.
El informe de Oliver Wyman destaca que la inversión en Defensa en la región que abarca África y Oriente Medio podría llegar a medio billón de dólares para 2035. Entre los productos militares más requeridos figuran los drones y los aviones de combate, así como la necesidad de munición y servicios de mantenimiento.
Empresas como Indra, Navantia y EM&E están acelerando sus capacidades productivas para satisfacer esta creciente demanda. Indra, que tiene presencia en varios países del golfo Pérsico, reportó el año pasado un volumen de negocio en la región cercano a 150 millones de euros, con más de la mitad de los ingresos procedentes de Arabia Saudí.