La compra de Webster por parte de Banco Santander por un total de 10.500 millones de euros ha suscitado preocupaciones en el Senado de Estados Unidos. Los senadores Bernie Moreno y Tim Sheehy, ambos del Partido Republicano, han solicitado a las autoridades estadounidenses que revisen la operación debido a la percepción de España como un "aliado poco confiable".
En una carta dirigida a la Reserva Federal y otras entidades regulatorias, argumentaron que la entrega del control de depósitos y datos a un banco español podría requerir un mayor escrutinio regulatorio en el contexto actual. Los senadores también hicieron referencia a una noticia del Financial Times que vinculaba a Banco Santander con actividades de evasión de sanciones por parte de Irán, a pesar de que el banco asegura cumplir con todas las normativas.
A pesar de las críticas, la adquisición está programada para completarse en el segundo semestre de 2026, y los equipos de ambas entidades han comenzado a trabajar juntos en la integración. Los senadores enfatizan la necesidad de que la gobernanza y los controles de cumplimiento de Santander alcancen los "estándares más altos posibles" para garantizar la seguridad de las operaciones en Estados Unidos.