La investigación sugiere que realizar entre 1 y 6 minutos de actividad física vigorosa intermitente (VILPA) puede disminuir la mortalidad en un 30% entre individuos sedentarios. Este enfoque alternativo desafía la tradicional meta de 10.000 pasos diarios, proponiendo en su lugar breves ráfagas de ejercicio a lo largo del día.
Un estudio de 2022 que analizó más de 25.000 personas reveló que dedicar apenas 3 a 4 minutos diarios a VILPA puede reducir la mortalidad total entre un 26% y un 30%, así como la mortalidad cardiovascular en un 32% a 34%. Los beneficios de esta práctica aumentan linealmente con el tiempo dedicado a la actividad.
La experta Rhonda Patrick aboga por reevaluar la importancia de los pasos diarios y adoptar este nuevo modelo que podría transformar la medicina preventiva, enfatizando que pequeñas dosis de ejercicio pueden tener un impacto significativo en la salud.